Tus palabras tienen poder: aprende a hablar desde lo que deseas crear
¿Te has parado alguna vez a observar la cantidad de cosas que dices a lo largo del día?
Hablamos casi sin darnos cuenta.
Comentamos lo que nos preocupa, lo que nos falta, lo que salió mal, lo que creemos que no podemos conseguir…
Y muchas veces no somos conscientes de que nuestras palabras también están reforzando la realidad que estamos acostumbrados a mirar.
Tus palabras cuentan una historia sobre ti
Cada vez que dices algo, estás expresando una forma de ver la vida.
Cuando repites:
“Siempre me pasa lo mismo.”
“No tengo suficiente dinero.”
“Qué mala suerte tengo.”
“Esto nunca va a cambiar.”
Estás alimentando una determinada historia.
Y cuanto más la repites, más familiar se vuelve para ti.
Por eso hoy quiero proponerte algo diferente.
Empieza a escuchar tus propias palabras.
No para juzgarte.
Simplemente para descubrir qué historia estás repitiendo.
¿Qué estás diciendo sobre tu vida?
Imagina que durante todo un día alguien pudiera grabar absolutamente todo lo que dices.
¿Qué descubriría?
¿Hablas principalmente de problemas?
¿Te pasas el día contando lo que te falta?
¿O también hablas de aquello que agradeces, de lo que deseas crear y de la persona en la que te estás convirtiendo?
No se trata de fingir que no existen las dificultades.
Se trata de no convertirlas en tu identidad.
Puedes reconocer una circunstancia sin convertirla en una sentencia sobre tu futuro.
Habla desde lo que deseas crear
Si quieres vivir desde la abundancia, comienza a familiarizarte con palabras de abundancia.
Si quieres vivir en paz, comienza a hablar desde la paz.
Si quieres sentirte segura, comienza a hablarte como una persona segura.
Y si quieres crear una vida maravillosa, empieza a utilizar palabras que estén alineadas con esa versión de ti.
Puedes decir:
“Estoy aprendiendo a recibir.”
“Cada día me siento más abundante.”
“Soy capaz de conseguir aquello que me propongo.”
“Estoy agradecida por todo lo bueno que ya existe en mi vida.”
“Vivo de maravilla.” 🌿
¿Y qué pasa con “Abracadabra”?
Hay una historia muy conocida alrededor de la palabra “abracadabra”, que tradicionalmente se ha relacionado con la idea de que algo se crea mediante la palabra.
Más allá de cuál sea su origen histórico exacto, la idea resulta fascinante como metáfora:
lo que dices repetidamente puede convertirse en aquello que empiezas a creer.
Y aquello que crees influye en la manera en la que piensas, actúas y percibes tu vida.
Por eso merece la pena prestar atención a nuestras palabras.
Un pequeño reto para hoy
Hoy quiero proponerte algo muy sencillo.
Durante todo el día, observa tus palabras.
Cada vez que te escuches hablando desde la carencia, detente.
No necesitas castigarte ni intentar hacerlo perfecto.
Simplemente cambia la dirección.
Si dices:
“Siempre me falta dinero.”
Prueba con:
“Estoy aprendiendo a vivir desde la abundancia.”
Si dices:
“Esto nunca va a cambiar.”
Prueba con:
“Mi vida puede cambiar y yo estoy participando en ese cambio.”
Y cuando no sepas qué decir, siempre puedes volver a tu frase:
“Vivo de maravilla.” 💜
Porque no se trata de repetir palabras mágicas esperando que el universo haga todo por nosotros.
Se trata de algo mucho más profundo:
aprender a hablar de nosotros mismos y de nuestra vida desde la realidad que queremos construir.
Así que hoy observa tus palabras.
Elige las que quieres alimentar.
Y recuerda:
Tu palabra puede ser una semilla.
🌱 Cuida lo que plantas.