¿Te has dado cuenta de que muchas veces no sufrimos solamente por lo que está ocurriendo, sino por la manera en la que nos identificamos con nuestros pensamientos y emociones?
Cuando aparece un pensamiento, rápidamente decimos: “Estoy preocupada”, “estoy triste”, “tengo miedo”…
Y sin darnos cuenta, nos convertimos en el personaje de nuestra propia historia.
Sé el testigo, no el personaje
Hoy quiero proponerte algo diferente.
La próxima vez que aparezca una emoción intensa o un pensamiento que te haga sentir mal, haz una pequeña pausa y observa.
En lugar de decir:
“Estoy preocupada.”
Prueba a decir:
“Estoy observando que hay preocupación en mí.”
¿Notas la diferencia?
Ya no estás completamente dentro de la emoción.
Ahora hay una parte de ti que está observando.
Y esa parte que observa… eres tú.
Tú no eres tus pensamientos
Tú no eres el pensamiento que acaba de aparecer.
Tampoco eres esa emoción que estás sintiendo.
Eres quien puede darse cuenta de que ese pensamiento y esa emoción están apareciendo.
Y cuando empiezas a observar en lugar de identificarte, aparece algo maravilloso:
Espacio.
Y dentro de ese espacio puedes elegir.
Puedes respirar.
Puedes cambiar de pensamiento.
Puedes decidir qué significado darle a lo que está ocurriendo.
Puedes incluso decir:
“Te veo, pensamiento. Sé que estás ahí, pero no voy a convertirme en ti.”
Ahí empieza tu libertad
Esto no significa que nunca vayamos a sentir miedo, tristeza, enfado o preocupación.
Significa que ya no tenemos que convertirnos en ellos.
Puedes sentir una emoción y, al mismo tiempo, recordar quién eres.
A mí me gusta recordármelo así:
“Yo no soy esto. Yo soy quien lo observa.”
Y después vuelvo a mi estado:
“Vivo de maravilla.” 🌿
El pequeño reto de hoy
Hoy te propongo practicarlo.
Cuando notes que una emoción intenta arrastrarte, no luches contra ella.
Simplemente obsérvala.
Respira.
Y di:
“Yo no soy esto. Yo soy quien lo observa.”
Después pregúntate:
¿Qué estado elijo habitar ahora?
Porque la verdadera libertad no consiste en conseguir que nuestra mente deje de producir pensamientos.
Consiste en descubrir que podemos observarlos sin tener que obedecerlos.
Y cuando dejas de ser el personaje y empiezas a reconocerte como el testigo… recuperas una libertad que siempre estuvo dentro de ti. 💚