Cuando escuchamos la expresión amor incondicional, muchas veces pensamos en el amor hacia nuestros hijos, nuestra pareja o nuestra familia.
Pero pocas veces nos hacemos una pregunta esencial:
¿Soy capaz de ofrecerme ese mismo amor a mí?
Porque resulta muy difícil amar de forma sana a los demás cuando vivimos en guerra con nosotros mismos.
La persona con la que pasarás toda la vida
Hay alguien que estará contigo en cada momento de tu vida.
Cuando despiertes.
Cuando tengas un buen día.
Cuando cometas un error.
Cuando cumplas un sueño.
Esa persona eres tú.
Por eso, la relación más importante que tendrás nunca es la que construyes contigo mismo.
Y esa relación necesita amor.
¿Qué significa amarte de forma incondicional?
No significa pensar que eres perfecto.
No significa no reconocer tus errores.
Significa dejar de condicionar tu valor a lo que haces o consigues.
Muchas personas se dicen:
“Me querré cuando adelgace.”
“Cuando tenga más dinero.”
“Cuando encuentre pareja.”
“Cuando deje de equivocarme.”
Pero el amor incondicional no espera.
Empieza ahora.
Tal y como eres.
Hablarte con amabilidad también es amor
Observa cómo te hablas cuando algo no sale como esperabas.
¿Te criticas?
¿Te comparas?
¿Te castigas?
Imagina por un momento que un ser querido estuviera pasando por la misma situación.
Seguramente le ofrecerías comprensión, paciencia y apoyo.
¿Por qué no hacer lo mismo contigo?
Hablarte con respeto también es una forma de amor.
Cuidarte no es egoísmo
Durante mucho tiempo hemos confundido el amor propio con el egoísmo.
Sin embargo, cuidar de ti no significa dejar de cuidar a los demás.
Significa recordar que tú también formas parte de las personas que merecen amor.
Descansar cuando lo necesitas.
Poner límites con respeto.
Escuchar tus emociones.
Dedicarte tiempo.
Todo eso también es amor incondicional.
Una práctica para hoy.
Hoy quiero proponerte algo muy sencillo.
Mírate unos segundos al espejo.
Respira profundamente.
Y dite con sinceridad:
“Elijo tratarme con el mismo amor y la misma comprensión que ofrezco a las personas que más quiero.”
Puede que al principio te resulte extraño.
Pero cuanto más repitas ese gesto, más natural se volverá.
Y poco a poco empezarás a construir una relación diferente contigo.
El amor que buscas comienza dentro de ti
Muchas personas pasan la vida buscando fuera el amor que aún no se han permitido sentir por dentro.
Sin embargo, cuando aprendes a aceptarte, respetarte y tratarte con cariño, algo cambia.
Ya no necesitas demostrar constantemente que vales.
Empiezas a vivir desde la calma.
Y desde ese lugar, también puedes ofrecer un amor mucho más auténtico a los demás.
Porque el amor incondicional no empieza en otra persona.
Empieza contigo.